Colombia: En la búsqueda de la fabricación de autos

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Si bien pequeño en volumen cuando se le compara con los gigantes del norte, México y Estados Unidos, Colombia siempre ha estado orgullosa de su industria automotriz. Ésta juega un papel muy importante en su economía, representando el 6,2% del PBI y proporcionando trabajo a 34.000 personas. Sin embargo, el sector se está preparando para grandes cambios como resultado de la creciente competencia debido a los tratados de libre comercio y a un peso colombiano cada vez más fuerte.

GM Colmotores, el fabricante local de las marcas de vehículos General Motors (GM) y Chevrolet, es el actual líder de la industria. Históricamente, GM Colmotores ha tenido éxito ensamblando vehículos totalmente desarmados (CKD), lo que significa que Colmotores no fabrica partes, ensambla en el país componentes importados. En algunos casos, los vehículos se exportan en su forma acabada.

El recientemente implementado Tratado de Libre Comercio (TLC) con México puso este modelo en peligro. En una entrevista con la prensa local, Jaime Ardila, el Director de Colombia para GM Sudamérica, explicó “Ya no podemos ser competitivos simplemente ensamblando porque los costos en otras partes son muy bajos, porque la logística de traer CKD es muy alta y nosotros necesitamos mayor escala”.

Las cifras evidencian las declaraciones de Ardila. Desde que entró el vigor el TLC con México en 2011, México registró un incremento del 85% en su exportación de autos a Colombia. Mientras tanto, la participación colombiana en la industria automotriz local bajó a 32,6% de 33,5% en 2010 y 36,1% en 2009.

Las declaraciones del Presidente de GM Colmotores, Santiago Chamorro, a la prensa local, son más contundentes: “El TLC con México fue un desastre para la industria automotriz colombiana”. Según Chamorro, los beneficios del acuerdo sólo van en una dirección. “El año pasado Colombia sólo envió cuatro autos a México”, dijo.

Los líderes de la industria automotriz también han expresado su preocupación sobre la implementación de los TLC con Corea del Sur y los Estados Unidos. En la actualidad, las importaciones coreanas representan el 15,6% de todo el mercado automotor colombiano y el 26,5% de las importaciones de vehículos extranjeros. Con la eliminación del arancel aduanero, es más que seguro que estás cifras se incrementarán.

El TLC con los Estados Unidos no es tan preocupante ya que este país no es un actor importante en el mercado colombiano de importación automotriz. Asimismo, el arancel aduanero en vehículos fabricados en Estados Unidos, que actualmente es 35%, se reducirá gradualmente un 3,5% anual durante un período de 10 años.

Además de los nuevos TLC, la fuerza del peso colombiano, resultado del rápido crecimiento del país y del desarrollo de una floreciente industria petrolera, ha impactado los mercados de exportación. En lo que va de este año, el peso ha subido 8,5%, alcanzando un nivel máximo en cinco meses el 3 de febrero. El banco central ha intentado combatir el alza del peso incrementando la tasa de interés de referencia y comprando dólares en abundancia durante tres meses. A la fecha, el peso sólo ha bajado un 2% en respuesta.

“Hay dos caminos: uno fácil, que es convertirnos en importadores de vehículos, y otro mucho más difícil, que es convertirnos en una industria automotriz mucho más fuerte", explicó Chamorro.

Hasta el momento, Chamorro parece estar decidido a ir por el segundo camino. El 7 de febrero, los directivos de GM Colmotores y el Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, se reunieron para poner el primer ladrillo de la planta de fabricación automotriz que se llamará Zona Franca Industrial de Colmotores, o ZOFICOL. La planta, que estará completamente equipada para fabricar autopartes, deberá terminarse dentro de los dos próximos años a un costo de $50 millones. El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo pronostica que, a su culminación, ZOFICOL creará alrededor de 900 puestos de trabajo, directa e indirectamente.

El gobierno le está tendiendo la mano a la industria, financiando la creación de un Centro de Desarrollo Automotor que trabajará en tecnologías automotrices innovadoras que podrían hacer de Colombia un competidor regional más fuerte. Se espera que este proyecto esté terminado antes de finales de año.

Santos ha seguido asegurando a la industria que los negociadores de los TLC del estado “hacen todo lo posible para que cualquier competencia del exterior se dé en forma equilibrada y justa”. Sin embargo, Santos también advirtió: “La tarea también es de ustedes, de la industria automotriz, pues el mundo actual no permite que nadie se duerma sobre sus laureles”.

Está claro que la industria automotriz colombiana tendrá que ponerse creativa en su forma de hacer negocios. Su sobrevivencia y los trabajos de miles dependen de los pasos que tome el país.

 

Colombia: Looking to auto manufacturing

While small in volume when compared with Northern giants Mexico and the US, Colombia has long been proud of its automotive industry. It plays a mighty role in the economy, accounting for 6.2% of GDP and providing jobs for 34,000 people. However, the sector is bracing for big changes as it confronts increased competition brought on by the implementation of new free trade agreements and an increasingly strong Colombian peso.

GM Colmotores, the local manufacturer of General Motors (GM) and Chevrolet brand vehicles, is the current industry leader. Historically, GM Colmotores has succeeded as an assembler of completely knocked-down kits (CKDs), which means Colmotores does not manufacture parts but locally assembles imported components In some cases, the vehicles are exported in their finished form.

The newly implemented free trade agreement (FTA) with Mexico, in particular, puts this model in danger. In an interview with local press, Jaime Ardila, the Colombian director of GM South America, explained, “We can no longer be competitive with just assembly because the costs are lower in other places, the logistics of bringing CKDs to Colombia are difficult, and we need more scale.”

The evidence of Ardila’s claim is in the numbers. Since the FTA with Mexico came into effect in 2011, Mexico has seen an 85% increase in auto exports to Colombia. Meanwhile, Colombia’s participation in the domestic auto industry is down to 32.6% from 33.5% in 2010 and 36.1% in 2009.

More telling are the remarks of GM Colmotores president, Santiago Chamorro, who informed local press, “the FTA with Mexico was a disaster for Colombia’s auto industry”. According to Chamorro, the benefits of the accord only go one way. “Last year Colombia sent only four cars to Mexico,” he said.

Auto industry leaders have also expressed their concern about the implementation of FTAs with South Korea and the US. Korean imports already account for 15.6% of the Colombia’s total automobile market and 26.5% of foreign vehicle imports. With the elimination of import duties, these numbers are sure to rise.

The FTA with the US is slightly less concerning, as the US is not a big player in Colombia’s car import market. Additionally, the import duty on American-made vehicles, which currently stands at 35%, will be reduced gradually by 3.5% annually over a 10-year period.

In addition to the new FTAs, the strength of the Colombian peso brought on by the country’s rapid growth and the development of a booming oil industry has impacted export markets. So far this year, the peso is up 8.5%, reaching a five-month high on February 3rd. The central bank has attempted to combat the peso’s rise by increasing the benchmark interest rate and going on a three-month, dollar-buying spree. So far the peso has dropped only .2% in response.

“There are two roads: the easy one, which is to convert ourselves into car importers; and the other more difficult option — to create a much stronger automotive industry,” Chamorro said.

At least for the moment, Chamorro seems to be intent on doing the latter. On February 7, GM Colmotores’ leadership, as well as Colombian President Juan Manuel Santos, gathered to lay the first brick of a new automotive manufacturing plant known as the Colmotores Industrial Zone, or ZOFICOL. The plant, which will be fully equipped to manufacture auto parts, should be completed within the next two years at a cost of $50m. The Ministry of Commerce, Industry, and Tourism predicts that, when completed, ZOFICOL will create up to 900 jobs, directly and indirectly.

The government is lending the industry a helping hand by financing the creation of an Automobile Development Centre which will work on innovative automobile technology that could make Colombia a stronger regional competitor. This project is expected to be completed before the end of the year.

Santos has further reassured the industry by claiming that the nation’s FTA negotiators “do everything possible to ensure whatever new competition there is will be fair and just.” However, Santos also warns, “The work is not just for us. The world will not permit the auto industry here to rest on its laurels.”

Indeed, Colombia’s auto industry will have to get creative about the way it does business. Its very survival and the jobs of thousands depend on the steps the country takes.

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