Aumento de la inversión en el sector minero de Perú

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In English

La minería está viviendo un periodo de crecimiento en Perú, guiado por un auge en el sector del cobre, que incluye el lanzamiento de proyectos a larga escala y la revisión de las regulaciones que pretenden reducir los trámites burocráticos.

Durante los primeros ocho meses de 2017 la inversión total en minería aumentó un 3,8% interanual hasta 2,8 mil millones de dólares según el Ministerio de Energía y Minas. La industria fue testigo de seis meses de crecimiento continuo durante este periodo, acabando así con tres años de descenso.

Claudia Cooper, ministra de Economía y Finanzas, describió este rendimiento mejorado como «una ola de inversión en minería» y señaló el crecimiento interanual en varios sectores mineros, como equipo para minería (31,7%), entradas de prospección (31, 1%) e infraestructuras (30,4%), las cuales, combinadas, aumentan las expectativas de crecimiento a corto plazo.

El cobre lidera la expansión de la industria

Buena parte del crecimiento está ligada a la expansión rápida del cobre, cuyo refinamiento alcanzó los 2,4 millones de toneladas el año pasado, un 38,4% más que en 2015. Estos niveles más elevados de producción ayudaron a Perú a superar a China, colocando al país como segundo mayor productor mundial y solo superado por Chile, que produjo 5,5 millones de toneladas.

Algunos hitos positivos para el sector del cobre incluyen la apertura de la mina Las Bambas, con un coste de 10 mil millones de dólares, operada por el consorcio australiano y chino MMG, así como la expansión de la mina de cobre más grande del país, Cerro Verde, un proyecto de la compañía estadounidense Freeport-McMoRan.

Estos desarrollos siguen la línea del lanzamiento de la producción comercial en 2015 en la mina de cobre porfídico Constancia, con un coste de 1,8 mil millones de dólares y operada por Hudbay Minerals. Ese mismo año también se expandió por 3,5 mil millones de dólares la mina de Toromocho, dirigida por la compañía minera estatal china Chinalco.

El interés creciente de China por el cobre peruano ha contribuido de manera importante a aumentar los niveles de inversión y demanda. En 2017, Perú superó a Chile como mayor proveedor de cobre para el gigante asiático, incitando a los dirigentes políticos a señalar el potencial de China como mayor importador de los minerales del país.

China recibe el 34% de las exportaciones mineras metálicas de Perú, mientras que sus compañías de cobre suman el 21,2% de la producción local de cobre.

Incremento de actividad previsto para 2018

Se espera un crecimiento mayor para el sector, en torno a un 60,9% o, en cifras, 28,2 mil millones de dólares, de la inversión planeada para la industria hasta 2021 destinado al cobre. Se espera que varios proyectos a larga escala den comienzo el año que viene auspiciados por los precios más elevados del cobre.

Minsur, una firma minera local involucrada principalmente con la prospección y extracción de estaño, anunció en agosto sus planes de empezar a construir una mina de cobre en Mina Justa. Ubicada en el distrito Marcona de la provincia de Nazca, este proyecto representa la apertura de una nueva mina de cobre en el país desde que comenzó el desarrollo de Las Bambas en 2016.

Se prevé que el trabajo en la mina de 1,2 mil millones de dólares comience durante el cuarto trimestre del año que viene. Se cree que la mina tendrá una capacidad anual de 90,000 toneladas una vez se termine.

Buenaventura, otra operadora local, también busca expandir sus operaciones cupríferas. Roque Benavides, el presidente de la compañía, contó a medios internacionales en septiembre que la compañía consideraba pujar por los derechos del proyecto de la mina de cobre Michiquillay, valorados en 2 mil millones de dólares.

La subasta estaba señalada en el calendario el 15 de noviembre, pero el interés creciente en el proyecto por más de 20 compañías mineras locales e internacionales llevó al consejo ejecutivo de ProInversión, la agencia de promoción de inversiones de Perú, a retrasar la fecha de la subasta al 20 de diciembre para permitir la participación de más empresas.

Situada en la región norteña de Cajamarca, el proyecto de la mina Michiquillay era propiedad de Anglo American. Sin embargo, el gigante de la industria abandonó la construcción de la mina en 2014, alegando condiciones económicas generales. Según ProInversión, el potencial de la mina de reservas de cobre alcanza los 1,100 millones de toneladas. Una vez operativa podría procesar 80,000 toneladas de mineral de cobre al día.

Anglo American sigue siendo un factor a tener en cuenta en el sector minero peruano. Miembros del gobierno informan de que el desarrollo de la mina de cobre de la compañía, Quellaveco, que apunta a producir 220,000 toneladas anuales cuando esté terminada, podría completarse en marzo y a pleno rendimiento en 2020.

Se estima que Quellaveco puede rendir durante 28 años y Anglo pretende minar 220,000 toneladas anuales. La compañía busca coinversores para el proyecto.

A su vez, la subsidiaria peruana de la brasileña Votorantim Metals, Milpo, prevé comenzar la producción en su mina de cobre Magistral, con valor de 500 millones de dólares, en 2019. ProInversión estima que el proyecto podría producir 170,000 toneladas de cobre y 2860 toneladas de molibdeno anuales.

Un acercamiento por tres flancos para reducir los trámites burocráticos

Ante esta perspectiva de una actividad industrial de mayor peso, el gobierno ha actuado para reducir el papeleo mediante una serie de reformas reglamentarias para fomentar un crecimiento mayor y estimular la inversión en el sector.

Estas reformas, presentadas como un plan de tres frentes desarrollado por el Ministerio de Energía y Minas, incluyen la reducción de regulaciones y el número de permisos requeridos para minar; la creación de un departamento de gobierno único para tratar y procesar todos los permisos de minera; y el lanzamiento de fondos pensados para que el gobierno invierta en programas sociales en áreas afectadas por la actividad minera.

 

Investment boost for Peru’s mining sector

En Español

Mining is eyeing a period of growth in Peru, driven by a boom in the copper segment, that includes the launch of new large-scale projects and a broader regulatory overhaul aimed at reducing red tape.

Over the first eight months of 2017 total mining investment increased by 3.8% year-on-year (y-o-y) to $2.8bn, according to the Ministry of Energy and Mines. The industry saw six months of continuous growth over the period, ending three years of decline.    

The improved performance was described by Claudia Cooper, minister of economy and finance, as a “mining investment wave”, with the minister noting y-o-y increases across several segments, including mining equipment (31.7%), exploration input (31.1%) and infrastructure (30.4%), all of which combine to raise expectations for near-term growth.

Copper to lead industry expansion

Much of the growth has been tied to the rapid expansion of copper, the output of which reached 2.4m tonnes last year, up 38.4% on 2015. The higher levels of production helped Peru overtake China as the world’s second-largest copper producer behind Chile, which produced 5.5m tonnes.

Major ventures for the copper segment included the opening of the $10bn Las Bambas mine, operated by Australian-Chinese consortium MMG, and the expansion of the country’s largest copper mine, Cerro Verde, a project for US company Freeport-McMoRan.

These developments follow the launch of commercial production in 2015 at the $1.8bn Constancia porphyry copper mine, operated by Hudbay Minerals, and the expansion in the same year of the $3.5bn Toromocho mine, run by the Chinese state-owned mining company Chinalco.

China’s rising interest in Peruvian copper has contributed significantly to higher levels of investment and demand. In 2017 Peru overtook Chile to become the largest supplier of mined copper to the Asian giant, prompting government officials to further sharpen their focus on China’s potential as a major importer of the country’s minerals.

China receives 34% of Peru’s metallic mining exports, while its copper companies account for 21.2% of local copper production.

Heightened activity expected in 2018

Further growth is also forecast for the segment, with 60.9%, or $28.2bn, of all investment planned for the industry through to 2021 earmarked for copper. Several large-scale projects are expected to break ground as early as next year on the back of higher copper prices.  

In August Minsur, a local mining firm primarily involved in the exploration and extraction of tin, announced plans to begin constructing a copper mine in Mina Justa. Located in the Marcona district of the Nazca province, the project represents the country’s first new copper mine since the opening of the Las Bambas development in 2016.

Work on the $1.2bn mine is scheduled to begin in the fourth quarter of next year, with the mine expected to have an annual capacity of 90,000 tonnes once completed.

Buenaventura, another local operator, is also looking to expand its copper operations. Roque Benavides, the company’s CEO, told international media in September that the company was considering making a bid for rights to the $2bn Michiquillay copper mine project

Initially scheduled to be sold at auction on November 15, growing interest in the project from 20-plus local and international mining companies led to a decision by the executive council of ProInversión – Peru’s investment promotion agency – to push back the auction date to December 20 to allow more companies to participate.

Located in the northern Cajamarca region, the Michiquillay mine project was previously owned by Anglo American. However, the industry giant pulled out of developing the mine in 2014, citing general economic conditions. According to ProInversión, the mine’s potential copper reserves total 1.1bn tonnes. Once in operation, it could process 80,000 tonnes of copper ore per day.

Anglo American continues to be a major player in Peru’s mining sector. Government officials reported that development of the company’s Quellaveco copper mine, which aims to produce 220,000 tonnes per year when complete, could be fast-tracked to next March and in full operation by 2020.

Quellaveco has an estimated 28-year lifespan, with Anglo looking to mine 220,000 tonnes of copper from the facility per year. The company is searching for potential co-investors for the project.  

Meanwhile, Milpo, the Peruvian subsidiary of Brazil’s Votorantim Metals, is due to start production at its $500m Magistral copper mine in 2019. ProInversión estimates that the project could produce 170,000 tonnes of copper and 2860 tonnes of molybdenum annually.

Three-pronged approach to reduce red tape

Against this backdrop of heightened industry activity, the government has moved to reduce bureaucratic hurdles through a series of regulatory reforms to promote further growth and encourage investment in the sector.

The reforms, which take the form of a three-pronged plan developed by the Ministry of Energy and Mines, include: reducing regulations and the number of permits required to mine; creating a single government department to handle and process all mining permits; and launching a fund the government can use to invest in social programmes across areas affected by mining activity.

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